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martes, 15 de septiembre de 2015

Para Descartes el Cogito es una verdad inmediata conocida por la intuición

Descartes parte de la duda radical. Desde esta duda, mediante el método, llega a la primera certeza absoluta para él, expresada a través de su famosa frase: “pienso, luego existo”.
El ser es visto como un ser pensante, existen por tanto las ideas. Si yo pienso en el mundo, lo que es seguro es que tengo la certeza de que yo pienso, pero no de que el mundo existe. Hay que demostrar que el mundo no está solo en las ideas sino que existe una realidad extramental.

Para llegar a la conclusión de que existe el mundo fuera de las ideas, Descartes parte de la primera certeza absoluta y del estudio de las ideas. A partir del análisis de las ideas llega a una segunda certeza que es la existencia de Dios y finalmente esta existencia de Dios le lleva a afirmar la existencia de la realidad extramental, es decir, del mundo material.
Descartes hace una distinción entre tres tipos de ideas:
  • Ideas adventicias: son ideas ajenas, que no provienen del propio pensamiento, sino que parecen provenir del exterior, es decir, se perciben mediante los sentidos (sensación de calor, sensación de frío, la percepción de los colores,…).
  • Ideas facticias: son aquellas ideas que están construidas a partir de otras, creadas mediante la imaginación, como las ideas de los seres mitológicos (unicornio, cíclope, minotauro, sirena...).
Las dos ideas anteriores son rechazadas por Descartes para explicar la realidad extramental pues su existencia depende de la propia existencia de esta realidad.
  • Ideas innatas: son las ideas que posee el pensamiento por sí mismo. Son ideas que brotan de forma natural, espontanea e inmediata de nuestro pensamiento, ideas cuya existencia corresponde a nuestra naturaleza.
Son estas ideas las que nos van a permitir dar el siguiente paso para la demostración de la existencia de la realidad extramental: la demostración de la existencia de Dios.

Entre las ideas innatas existe la idea de perfecto-infinito. Según la teoría de la realidad objetiva de las ideas, estas tienen que tener una causa real que sea proporcional a ellas. Por lo tanto, la idea de un ser infinito y perfecto no puede ser causada por el hombre que es un ser imperfecto y finito. Debe haber sido causada por un ser cuya realidad sea proporcional a dicha idea, es decir, por un ser perfecto e infinito y este no puede ser otro que Dios.

Si existe Dios y su naturaleza es la suma de todas las perfecciones, debe ser bondadoso y veraz y por lo tanto debemos rechazar la hipótesis del genio maligno. Si Dios es infinitamente bueno y veraz, no puede permitir que nos engañemos continuamente al creer que existe un mundo que solo está en las ideas, por lo tanto el mundo existe.


La teoría de la realidad objetiva de las ideas también nos lleva a esta misma conclusión. Si tenemos ideas de objetos extramentales, estas deben proceder de una causa y esta causa son los objetos corpóreos.

martes, 8 de septiembre de 2015

La moral provisional

La moral provisional surge en Descartes con el fin de suplir la ausencia momentánea de certeza. Esta ausencia es causada por el proceso de destrucción de la moral actual y construcción de la nueva moral, como en toda obra se necesitará un lugar donde pasar el tiempo hasta que se acabe la obra, se hará uso de la moral provisional para no quedar irresoluto en las decisiones y acciones.

La moral de Descartes tiene tres reglas: la primera es obedecer las leyes y actuar de acuerdo con las costumbres del país en que se encuentre y regirse por las opiniones más moderadas que fuesen aprobadas en la práctica por los más sensatos que se tenga relación. Pero esto no quiere decir que nos quedemos irresolutos en caso de duda, solamente actuar conforme a lo hacen los más sensatos ya que ellos son los más prudentes. La segunda es ser lo más firme en las decisiones y acciones y no quedarse nunca irresoluto porque la vida obliga a elegir y a actuar, y la constancia en las acciones es preferible a la inconstancia. Y por último cambiar mis deseos, si se desea algo imposible, el hecho de no alcanzarlo nos provocara infelicidad. Es una especie de adaptación al medio, teniendo en cuenta nuestras posibilidades y las del medio, desear casos conforme a ellas. Pero esto no quiere decir que no deseemos nada, solo cosas que sean posibles.

martes, 1 de septiembre de 2015

La voluntad de poder aspira a firma la vida

ara entender el significado de vida ascendente y descendente en el pensamiento de Nietzsche, tenemos que entender que es la voluntad de poder.

La voluntad de poder es la energía vital que nos lleva a actuar con el fin de autoafirmarnos. Es el entusiasmo o la pasión que nos empujan a realizar determinadas acciones. Es potencia, brío e ímpetu.
La voluntad de poder es inconsciente, es un impulso ligado al cuerpo, forma parte de las funciones del organismo. Es previa a la razón, según sea nuestro cuerpo así será nuestra razón. Es siempre cambiante y diferente dependiendo de la edad, la dieta o el clima,… Exige resistencia, para afirmarse necesita oposición, por eso siempre está insatisfecha, siempre quiere superarse. La voluntad de poder es ruptura del equilibrio y necesita de la desagradable sensación del dolor para crecer. Carece de finalidad externa, se quiere por sí misma, no se busca ni para conseguir el placer ni la felicidad, estos son una mera consecuencia. Es creativa, libre y diversa, se puede manifestar de múltiples formas.

En estrecha relación con el concepto de voluntad de poder está el concepto de vida. Vida es energía, potencia y fuerza.

La voluntad de poder aspira a afirma la vida, es un instinto de vida, y cualquier ser vivo pretende crecer y superarse. La voluntad de poder tiene como objetivo la elevación de la vida, es decir, afinar los sentidos, potenciar la pasión, buscar el riesgo y el peligro como muestra de autoconfianza.

Según Nietzsche hay dos formas de afrontar la vida: la ascendente que corresponde con una vida fuerte y una voluntad de poder también fuerte y la descendente que corresponde con una vida débil y una voluntad de poder débil.

Las formas de diferenciar estas dos vidas es mediante el afán de superación, la relación con el dolor y el trato con los instintos.

El afán de superación se caracteriza por la capacidad de superar a las fuerzas que se le resisten. En el caso de la vida descendente es aquella que actúa de forma reactiva, a la defensiva. No puede oponer resistencia, no tiene fuerza y está agotada, solo quiere paz. Niega todo deseo y rebaja el sentimiento vital al mínimo. Es una voluntad de poder que se vuelve contra sí misma, más que autoafirmarse se niega. Esta vida quiere debilidad porque es débil. Su finalidad no es creativa, no vive sino sobrevive. Las alternativas son dos: por un lado la negación de la vida, la represión de la sensibilidad y de la pasión, el miedo ante el más mínimo obstáculo y el intento de esquivarlo. Por otro la afirmación de la vida, la potenciación de la pasión, el decir sí a la vida.

En relación con el dolor, este puede ser visto de forma diferente según la vida que se posea, según la fisiología que se tenga. Un veneno para una vida descendiente puede ser un revitalizante de la vida ascendiente. Para la vida descendente, el dolor es insatisfacción, depresión, tristeza, para la vida ascendente un motivo de estímulo. La vida descendente propone aliviar el dolor a costa de negar la vida, no sufrir a cambio de no gozar.

Los instintos son fuerzas de energía muy potentes que pueden con facilidad destruir al ser humano, arrastrándolo a los abismos; pero también pueden servir para dar más potencia, generar energía. La opción elegida por la vida descendente será eliminar la energía peligrosa o moderar su potencia a niveles menos peligrosos. La vida ascendente asume el riesgo, el peligro, aglutina toda fuerza pulsional y la reconduce a un mismo fin que sería el de nuestra autoafirmación, para así aprovechar su energía. Todos los seres humanos excepcionales se han beneficiado de una gran pasión que han sabido reconducir y que se delata en el entusiasmo de sus palabras y en el brillo de sus ojos cuando hablan de ella.


Para Nietzsche los valores defendidos mediante argumentos racionales o morales son un reflejo de los valores fisiológicos de la fuerza vital. La vida y no la razón, la moral o la fe es el criterio para valorar las acciones humanas. Es la energía vital la que permite diferenciar y jerarquizar a los seres humanos.

martes, 25 de agosto de 2015

La teoría de las ideas de PLatón

Platón desde muy joven sintió interés por la política. Llegó a la conclusión de que todos los Estados de su época estaban mal gobernados, se convenció de que ni la democracia ni la oligarquía eran capaces de gobernar una ciudad con justicia y de conducir la sociedad con armonía. De esta insatisfacción con la política surge su filosofía, se introdujo en la filosofía porque pensó que era el mejor remedio para solucionar los problemas de la política de su época.

En su época el régimen de gobierno era la democracia, por eso es lo que más crítica. Platón defiende que los que tienen que gobernar son los que saben lo que es justo y bueno, sin embargo en Atenas, ciudad natal de Platón, el gobierno se elegía al azar entre todos los ciudadanos sin saber si estaban preparados o si tenían los conocimientos necesarios. Esta práctica para Platón era tremendamente peligrosa ya que un buen gobernante necesita aprender o poseer el arte de la justicia.

Como remedio Platón propuso un gobierno formado de filósofos, ya que para su entender los únicos que disponían del conocimiento de que es lo justo eran aquellos que lo habían aprendido mediante la filosofía.

La forma de gobierno propuesta por Platón es una aristocracia pero formada por los mejores en virtud y en saber, es decir un gobierno formado por los mejores en mérito, con los que se lo merecen.
El Estado Ideal es aquel en el que el bien común se antepone al individual, y el bien común más importante para Platón es la justicia. Platón compara el Estado con el alma, está compuesto por tres partes, cada una de ellas formada por una clase diferente de personas, que trabajando en armonía con los de la misma clase y sublevándose a los de las clases superiores se podrá alcanzar el Estado Ideal. Las clases en las que se basa su modelo son tres:

  • La clase de los productores, su función será la de producir todo lo que la sociedad necesite, en los individuos de esta clase predomina la parte más baja del alma, la apetitiva.
  • La clase de los guardianes, su función será la defensa de la cuidad. En los individuos de esta clase predomina la irascible.
  • La clase de los gobernantes-filósofos, es la clase superior, que tendrá como función el gobierno de la ciudad. En estos individuos predomina la parte racional.   

martes, 11 de agosto de 2015

La educación de Platón

La forma de educar de Platón es muy diferente a la de los sofistas. Para los sofistas, educar es transmitir todos los conocimientos que tiene el educador al educado el cual adopta una postura pasiva, meramente de recepción de la información puesto que el conocimiento no es innato. Sin embargo, Platón no comparte esta forma de educar, según él, en el alma de cada persona existe desde antes del nacimiento conocimiento, teoría de la reminiscencia, que solo tiene que ser orientado de forma correcta hacia el mundo de las ideas. Por lo tanto educar para Platón es guiar y orientar el alma del educado hacia lo verdadero y lo bueno alejándola del mundo sensible y material, y dirigiéndola hacia el conocimiento de la Ideas. Educar no solo significa aumentar los conocimientos, sino también desarrollar una alta calidad moral, introducir armonía y orden internos en el alma mediante un proceso de ascensión al mundo inteligible, como ocurre en el mito de la caverna.

La educación debe lograr encaminar el alma del alumno en dirección a lo inteligible para llegar al conocimiento del Bien, que es el final de la educación. Este proceso no es fácil, tiene muchos obstáculos y dificultades. La educación empieza con el aprendizaje de las matemáticas, para que el cuerpo se vaya acostumbrando, y continuará con la dialéctica, ciencia suprema acerca de las ideas y sus relaciones.


La educación según Platón está enteramente al servicio de la organización de la sociedad y de la vida política. Con la educación se logra formar individuos capaces de gobernar el Estado, cuyos objetivos no sean gobernar en beneficio propio sino en beneficio de todos los demás. Una vez que estos individuos hayan alcanzado el conocimiento de lo verdadero, bueno y justo, tendrán que volver al mundo sensible, aunque no quieran, para hacerse cargo del Gobierno del Estado. Los más preparados para esta tarea son los filósofos que son los que han alcanzado el conocimiento de lo que es justo y bueno, teoría del filósofo gobernante.  

martes, 4 de agosto de 2015

La duda metódica

El racionalismo propone a la razón como única fuente de la verdad, es el sistema de pensamiento que acentúa el papel de la razón en la adquisición del conocimiento, en contraste con el empirismo, que resalta el papel de la experiencia, sobre todo el sentido de la percepción.

Para los racionalistas, por medio de la razón se pueden conocer proposiciones fundamentales que permitan descubrir por deducción la verdad.

Descartes utilizará la razón para juzgar y analizar aquellas cosas que piensa que son verdad para así, hallar verdades absolutas, de las cuales no se pueda dudar, sobre las que construir el edificio del conocimiento destruido anteriormente. En este proceso de hallar las verdades el primer paso debe ser dudar de todo lo que creamos y rechazar inicialmente todo aquello de lo que sea posible dudar, la duda metódica.

La duda metódica surge como forma de rebatir el escepticismo y poder hallar una verdad evidente en la que fundamentar su filosofía. Para conseguirlo, Descartes se pone en la piel del escéptico y duda de todo conocimiento adquirido hasta la fecha. De esta forma, y siguiendo el criterio de verdad, podrá descartar todas las ideas que presenten duda y quedarse únicamente con las claras y distintas e incapaces de ser sujeto de discusión con los escépticos.

Esta duda se centrará principalmente en tres aspectos. El primero, dudar sobre la fiabilidad de los sentidos. A pesar de que los sentidos nos ponen en contacto con el mundo material y nos proporcionan un conocimiento de cosas que solemos aceptar como verdadero, a veces nos engañan, como ocurre con los espejismos. Como no sabemos que los sentidos nos están engañan o no, pues, Descartes opta por considerar todas las percepciones como falsas y así nunca tomará algo falso por verdadero.

El segundo, la dificultad de distinguir la vigilia del sueño. Descartes es consciente de haber tenido sueños que en su momento parecían reales, por esto, le surge la duda de si está despierto o soñando. Descartes duda hasta si lo que está viviendo es sueño o no, porque sus sueños son como la realidad e incluso siente las mismas sensaciones al igual que si estuviese despierto. Incluso duda de la existencia del mundo al pensar que puede ser un sueño.

Por último Descartes añade un tercer factor de duda, el genio maligno. La función del genio maligno sería la contraria a la que tendría Dios, es decir que nos equivoquemos y caigamos en el error.

La duda radical nos lleva a rechazar el conocimiento en su totalidad, desde las percepciones más remotas, pasando por la existencia del mundo, hasta las mismas verdades matemáticas.


En conclusión, la duda metódica es una parte fundamental de la filosofía de Descartes pues implica el descubrimiento de la primera verdad, “pienso, luego existo” (cogito, ergo sum), a través de la cual desarrollará el conocimiento y podrá demostrar la realidad extramental. Pero esa misma duda metódica no se aplica a la moral puesto que el mismo Descartes rechaza la duda en el actuar: no actuar es pecar de omisión, caer ciertamente en la pereza pues siempre hay que hacer alguna cosa.

martes, 28 de julio de 2015

La crítica de Nietzsche a la razón

Nietzsche En el crepúsculo de los dioses hace una crítica a la cultura occidental y en especial a la razón en la que esta se fundamenta. Para N la cultura occidental está en decadencia (crepúsculo) al creer en unos valores absolutos (ídolos) que han surgido al utilizar la razón para alcanzar la verdad.
Para N tras la apariencia de una cultura autosatisfecha, que se cree la única conocedora de la verdad, creadora de ciencia, en progreso continuo y fundamentado en leyes racionalmente universales, se encuentran unos hombres que, por su propia seguridad, por interés propio, desprecian y niegan lo sensible y construyen un mundo irreal donde puedan sobrevivir. La cultura occidental es pues un fraude, un mundo alternativo, un ultramundo ficticio en el que vivir con seguridad y comodidad.
Para demostrarlo, Nietzsche recurre al método genealógico. Este método consiste en buscar hacia atrás en que momento el hombre se dejo llevar por la razón y no por el mundo sensible y pasa a explicarlo todo mediante la razón, buscando la racionalidad de todo. En que momento se pasa del mito al logos, es decir el hombre abandona las fabulas y mitos para explicar todos los acontecimientos por medio de la razón y de la demostración experimental. Pretende saber de dónde viene la cultura con la finalidad de hallar el origen del problema. Mediante este proceso Nietzsche descubrió que en el origen está el miedo de unos hombres mediocres al devenir y al cambio de las cosas, el miedo a vivir inseguros. El linaje Occidental proviene del miedo y no de las ganas a descubrir la verdad.
Gran parte de los esfuerzos de Nietzsche se centran en desmontar la estructura intelectual en que se ha apoyado la cultura occidental para sobrevivir. Según Nietzsche Occidente nace enfermo, pero durante mucho tiempo, enmascaró su enfermedad, disfrazó su realidad para dar apariencia de salud e hizo alarde de fortaleza. Nuestra fragilidad mental y el miedo a descubrir la verdad, que no permite convivir con el caos, son los que ponen en funcionamiento a la razón para que genere un mundo irreal que nos permita sobrevivir. La razón es la causante de la enfermedad de Occidente al generar un tumor maligno y extraño a la vida y al cuerpo. Este tumor tiene como objetivo crear un mundo alternativo que consuele a Occidente.
Occidente necesitaba desprestigiar el movimiento, negar la diferencia radical de lo que acontece. Y para ello lo mejor era dejar de lado a los sentidos y construir realidades ultramundanas donde todo funciona como la Razón quiere que funcione.
La cultura occidental cree que ha generado, gracias al correcto uso de la razón, un gran progreso en el camino hacia la verdad. Para conseguirlo fue necesario olvidarse del saber narrativo y sustituirlo por la lógica y la explicación.
Desde el comienzo de Occidente todos los filósofos compartían la defensa de la existencia de unas realidades universales que solo poden ser alcanzadas mediante la razón y el rechazo a la credibilidad de los sentidos.

Nietzsche Tras analizar esta situación, no pretende salvar a Occidente sino empujarlo como ocurriría con alguien que está cayendo. De este modo aceleraría l proceso de decadencia para, una vez derrumbado, volver a construir la cultura con unas nuevas bases sanas. Esta nueva cultura generaría hombres con una voluntad de poder fuerte, espíritus libres. 

martes, 21 de julio de 2015

El cristianismo y la ley de Manú en el pensamiento de Nietzsche

Desde el punto de vista las religiones están dirigidas para aquellos que no pueden dirigirse a sí mismos por lo que necesitan a un ser superior que los dirija y les imponga unas normas, Dios. La religión sitúa sobre la razón y el mundo verdadero un mundo sobrenatural. Este mundo sobrenatural está gobernado por uno o varios Dioses los cuales representan la renuncia a la vida, estos gobernantes mandan sobre los más débiles, sobre aquellos que son incapaces de activar en toda su potencia la voluntad de poder, necesitan ser mandados porque no pueden dirigirse a sí mismos.

El ser creyente es un síntoma de decadencia, debilidad y desintegración de una voluntad de poder.
Nietzsche distingue dos tipos de religiones: paganas y monoteístas. Las primeras, las paganas, mejor valoradas. Son politeístas, cada necesidad (guerra, amor, belleza,…) tiene su propio Dios que no anula a los demás. No infravalora ni niega los impulsos vitales. En cambio las monoteístas, peor consideradas, son el monopolio, la superioridad sobre todo, de un único ser superior. Destierra lo natural y lo sustituye por lo sobrenatural.

La valoración positiva de las religiones paganas no quiere decir que sean buenas, sino que si se tiene que elegir alguna que sean estas.

El ateísmo es el instinto del hombre fuerte. La religión el instinto del débil.

El cristianismo y el Código de Manú son posturas diferentes en este sentido, cada una pertenece a un grupo diferente. El Código de Manú pertenece al primer grupo, a las religiones afirmativas, y el cristianismo a las negativas.

La principal crítica hacia el cristianismo viene por su origen. Según Nietzsche es una religión construida intelectualmente a partir de la filosofía platónica. Está orientada, como todas las monoteístas, hacia los débiles y mediocres. Están condenados al desprecio de la vida, durante la vida terrenal tienen que suprimir todo los placeres para lograr alcanzar el más allá, reprimen los instintos. Si no lo hacen y viven plenamente son castigados con el infierno, es decir, se castiga a todos aquellos que no sigan las normas y disfruten de la vida, intenta que todos los seres sean iguales impidiendo que algunos destaquen sobre otros. Por lo que son seres rencorosos que tienen envidia de aquellos seres superiores que pueden disfrutar de sus instintos.

Controla a los creyentes mediante el pecado ya que cada acto considerado impuro es castigado y si perdura, en vez de ser recompensado con el cielo es castigado con el infierno. De este modo nadie es capaz de hacer lo incorrecto ya que tienen miedo de las represalias.


Bien diferente de la doma cristiana es la tentativa de criara una raza pura por parte de la moral india. La Ley de Manú (un código indio que comprende prescripciones morales, sociales y religiosas) prescribe la cría de cuatro razas distintas: una sacerdotal, otra guerrera, una de comerciantes y agricultores y, por último, una de sirvientes (los sudras). Nietzsche prefiere este tipo de “mejoramiento” del ser humano, puesto que la cría no rebaja todos los tipos de hombres a una misma tipología enfermiza como hace la doma, sino que consiente el desarrollo de diferentes tipologías. Sin embargo, también estos criadores tienen la necesidad de utilizar medios terribles con aquel tipo de hombre que para Nietzsche representa la antítesis de la pureza: el chandala, el hombre-mestizo, “fruto de adulterio, incesto y crimen”. Contra los mestizos se desencadena toda la violencia terrible y espantosa de la Ley de Manú, violencia que Nietzsche parece chazar. Lo que más contradice al sentimiento nietzscheano, no es la idea de una cría que en otros lugares defiende con toda claridad sino el hecho de que también la organización india, mucho más sana que la cristiana, hiciera uso de métodos propios de una doma. En suma, es como si Nietzsche quisiera sugerir que, a la hora de utilizar medios tan terribles y represivos, la cría india acaba por ser una doma.

viernes, 6 de febrero de 2015

Educar para la excelencia

La educación para la excelencia es tema muy actual en el que las reflexiones que hizo en su día Platón, todavía ahora, pueden sernos de utilidad para hacer una reflexión con cierta profundidad.

Platón, en uno de los diálogos, pone en boca de Sócrates un argumento contra la noción de excelencia que tiene uno de los treintas tiranos, que es su interlocutor en el diálogo.
La excelencia, dice este interlocutor, reside en la fuerza. Es más excelente, es mejor, aquel que es más fuerte. Frente a esta afirmación, Sócrates opone el argumento de que la excelencia para cada cosa consiste en aquello que perfecciona lo que esa cosa es. Así, un caballo es más excelente si es mejor como caballo. Por lo tanto, un hombre es más excelente si es más perfecto con arreglo a su naturaleza.
Lo que caracteriza al ser humano, dice Platón, es su alma. Esto es lo que le distingue de los animales.

El alma tiene tres partes, y la parte que gobierna es la racional. El alma racional debe armonizar el resto y cuanto más perfecta es esta armonía, más excelente es el hombre.
Por otra parte, La armonía de cada uno se refleja en el conjunto de la sociedad, y por ello, un sociedad organizada sobre este concepto es mejor que una sociedad que se fundamente en la fuerza y que está regida por la violencia.

Educar para la excelencia, es pues, educar para alcanzar la armonía interna del ser humano.


Este argumento, traído a la discusión actual sobre la excelencia, puede aportar la idea de que una educación excesivamente especializada es una educación descompensada, falta de armonía. Una educación para la excelencia debe contener competencias específicas sobre una técnica determinada, pero debe tener también una suficiente base humanística para un desarrollo completo, armonioso, de todas las múltiples facetas del ser humano.

miércoles, 4 de febrero de 2015

¿Las creencias nos vuelven ignorantes?

Las creencias en algunas ocasiones lo pueden hacer pero no siempre. Las creencias nos pueden volver ignorantes si solo confiamos en esas creencias y no tenemos la capacidad de abrir nuestra mente a nueva información. Este es el caso de las religiones, que tienen unas creencias muy marcadas y todo lo que se salga de esas creencias ya tiene que ser falso o estar mal.

Puedes creer en cosas, todo el mundo debe creer en algo, no tiene por que ser religiosas, pero no tienes que estar cerrado a nuevas creencias porque puedes aprender nuevas cosas y crear otras creencias que te gusten más o que creas que se acercan más a la realidad.

En definitiva las creencias no nos vuelven ignorantes sino nosotros somos los que nos hacemos ignorantes al rechazar la posibilidad de crear nuevas creencias.

domingo, 1 de febrero de 2015

¿Es posible que la persona que sepa que es lo bueno pueda actuar de otra forma?

Cada persona pueda actuar en cada momento como el quiera, incluso pueda actuar diferente en situaciones similares. No creo que actuar bien con lleve cosas buenas. Por ejemplo tu puedes estar ayudando a otra persona y tu crees que esta bien, pero tu no sabes que va hacer la otra persona con tu ayuda, si lo aprovecha para hacer cosas malas ¿Tu no sabes lo que esta bien aunque hayas actuado bien?

Incluso hay personas que hacen el mal porque saben lo que esta bien. Actúan haciendo el mal por simplemente el mal. Lo que creo es que hay gente que por naturaleza les gusta el mal y incluso sabiendo que es lo bueno hacen lo contraria por que es lo contrario al bien. Por lo tanto todo el mundo sabe lo que esta bien pero es la persona la que decide si hacerlo o no.

Según lo que diría Platón una persona que sabe lo que es justo o bueno no puede actuar de otra forma. Según este criterio las mejores personas, las que son más justas y buenas, son los filósofos que han aprendido estos valores mediante la filosofía, ascendiendo al mundo de las ideas donde se encuentras las esencias y verdades sobre las cosas.

Como consecuencia de que las personas justas y buenas solo pueden actuar de forma justo y buena, según Platón serian las perfectas para gobernar una ciudad.


También se podría consideras que las personas que actúan bien saben lo que es el mal, y actúan de forma contraria a lo que saben y viceversa. Pero esto Platón no lo consideraría porque el piensa que las injusticia o lo malo es falta de lo justo y bueno.

El genio maligno

Hilary Putnam es un filósofo norteamericano contemporáneo que ha presento una versión actualizada de la imagen del genio maligno de Descartes.

Putnam plantea la hipótesis de que nosotros somos en realidad cerebros metidos dentro de cubetas, conectados a un gran ordenador, que nos transmite nuestras percepciones que nosotros entendemos como realidad sin tener porqué serlo.


Tanto Descartes como Putnam, realizan sus hipótesis. El primero lo hace con la demostración de la existencia de Dios, pero el segundo, la rechaza con su teoría causas de la referencia externa, que defiende que aunque yo pueda pensar que soy un cerebro en una cubeta, puesto que no puedo salir de esa supuesta cubeta, en realidad no sabría en ese mundo externo qué es un cerebro en una cubeta y, por tanto, afirmar que estoy dentro de una cubeta es una contradicción en sí misma.

martes, 6 de mayo de 2014

La Evolución.

El creacionismo y el evolucionismo son dos teorías sobre los seres vivos muy diferentes o opuestas. El ser humano mediante estas dos teorías ha intentado resolver el problema de nuestra presencia y la de todos los seres vivos.

Las primeras respuestas siempre estuvieron vinculadas a las creencias más que a las observaciones, durante largos periodos de tiempo, lo más fácil de aceptar era la creación bajo un modelo diseñado por una divinidad. En este modelo las especies siempre permanecen idénticas desde su origen . Pero yo comprendo que se lo creyesen, porque en la época en la que se desarrollo esta teoría no tenían la tecnología, ni los medios de los que hoy disponemos. También ellos se basaban en lo que veían, lo que ellos veían desde que nacían hasta que morían era que todos los seres vivos, a su alrededor, permanecían idénticos. Pero el cambio que se produce en los seres no es repentino sino que es gradual y continuo, incluso de miles de años.

La teoría de la evolución fue creada en otra época con diferente mentalidad y medios, esta consiste en que todas la especies han surgido a partir de otras. Como consecuencia, cada especie tiene un antepasado común, y todos los seres que existe o han existido son parientes más o menos lejanos. Esta teoría es la que actualmente esta más demostrada, pero no por ello todo el mundo cree en ella. Mediante esta teoría podemos de decir que los seres vivos cambian y se adaptan al medio mediante un impulso interior desconocido al que podemos llamar instinto. Esta teoría, en la actualidad, es más fácil de creer ya que se han realizado números estudios que la demuestran.

El evolucionismo no solo deja en mejor lugar al ser humano sino, a todas las especies, ya que demuestra que tenemos un instinto que nos permite sobrevivir mediante cambios, favorables al medio que se encuentra, en nuestro cuerpo, ya sean alas, piernas, aletas,..etc, pero no solo físicas, también mentales como desarrollar el habla, el poder asociarse,…etc.